Anti-Fugas

Los antifugas más comunes se basan en el principio de que una hormiga al tratar de pasar por encima resbale y caiga, por eso se utilizan en paredes verticales como por ejemplo la zona superior de una caja de forrajeo, impiden la escalada y por tanto la fuga desde la misma.

Personalmente he utilizado estos tres:

1.- Aceite: una fina capa de aceite en forma de banda de unos 2-3 cm de ancho aplicada con un pincel o un bastoncillo de los utilizados para la limpieza de los oídos es una buena manera de evitar fugas. No apliques mucho pues entonces escurrirá por las paredes. El aceite dura bastante tiempo, incluso meses y resiste bien la humedad y temperatura. El aceite ha de ser mineral (no vegetal); el aceite para “máquina de coser” que aún se encuentra en ferreterías; es transparente y no huele. A veces se observa como algunas especies de hormigas ponen encima tierra o desperdicios para así hacer un “puente” y poder traspasar esta barrera.

2.- “Talcohol”: El “talcohol” es simplemente una mezcla de polvos de talco y alcohol. Las hormigas resbalan en los polvos de talco. Para utilizarlo de forma fácil y segura, se aplica mezclado con alcohol, el alcohol al evaporarse deja una fina capa de talco que es lo que hace resbalar a las hormigas. Yo mezclo una medida de talco para bebés con cuatro o cinco de alcohol, lo agito vigorosamente y guardo en un pequeño bote que cierre muy bien pues es muy volátil; no importa que quede talco en el fondo, al añadir más alcohol se irá diluyendo. Se aplica de la misma manera que el aceite.

3.- El teflón líquido, bueno está muy bien porque es un sistema, al menos tan seguro como los anteriores y al que no ataca en teoría la humedad; pero es caro..

Existen otros métodos pero, debes tener cuidado al aplicarlos, no abusar, cuando los apliques no debes dejar tapado el hormiguero ( ya que algunos espele olor y puede ser perjudicial para las hormigas y siempre ir revisando a que las hormigas no lo sobrepasa. así podemos solucionar casi al 100% el problema de las fugas.